Dolores de oído

Se acerca el verano, los baños en la playa y la piscina, los niños son seres acuáticos, resistentes al remojo prolongado y con tendencia al capuzón fácil. Seguro que todos conocemos, si no nosotros mismo, alguien que alguna vez se ha quejado de dolor de oído, por ser técnicos: otalgia.

Lo que he descrito más arriba hace referencia a la típica otitis del verano, que a partir de ahora conoceremos como Otitis Externa, relacionada con la humedad, y por tanto con los baños estivales. Es conveniente como padres, que conozcamos el porqué de esta otitis y sepamos diferenciarla de otra, también frecuente, que tiene unos síntomas parecidos, aunque no los mismo, y un tratamiento diferente, la Otitis Media.

 

Huyendo de tecnicismos podemos decir que la Otitis Externa Aguda se produce por tener el oído en remojo, el exceso de humedad va a favorecer que gérmenes que habitualmente no nos causan ningún daño terminen provocando una infección en el conducto auditivo, este se inflama, se pone rojo, duele mucho (pero mucho, este es un dato muy característico, a veces el simple roce se hace insoportable) y en ocasiones se produce un líquido maloliente que sale por el oído. El germen que nos ocasiona esta infección es una bacteria (casi siempre una pseudomona, esto podéis olvidarlo si queréis) y para curarlo necesitaremos un antibiótico, como la infección está localizada en el conducto podemos tratarlo directamente allí, el pediatra os mandará unas gotas y que no se moje el oído en una temporada.

Como ya sabemos que el desencadenante de la infección es la humedad que se genera en el conducto auditivo podemos tomar ciertas medidas para intentar evitarlo. Es muy útil que al salir del agua juguemos con nuestro hijo a mover la cabeza hacia un lado y al otro para que expulse la mayor cantidad de agua, y después podemos secar el oído con una toalla, siempre “por fuera”, nada de bastoncillos ni artilugios raros. Aquellos niños con predisposición a padecer este tipo de otitis pueden beneficiarse de tapones hechos a medida que impidan la entrada de agua.

 

Totalmente diferente es la Otitis Media Aguda (hay otros tipos pero son menos frecuentes). En este caso la infección se produce “por dentro”, en el oído medio, por detrás del tímpano, por tanto no tiene nada que ver con los baños y la humedad. Entre las causas implicadas parece estar relacionada con procesos catarrales por lo que es más frecuente en meses fríos. En este caso el dolor también existe, pero puede no ser tan intenso como en el otro tipo de otitis, y además, como ya sabemos que la infección no es del conducto, podemos también deducir que no va a ser tan evidente el típico dolor al rozar o presionar el oído. Por contra si podemos encontrar fiebre, mucosidad, e igualmente líquido purulento en el oído (si se llega a romper el tímpano, si no simplemente vuestro pediatra verá el tímpano abombado y de un color diferente).

Este tipo de otitis también está producido por bacterias (aunque diferentes al de las otitis externas, aquí las más frecuentes son: S. pneumoniae, H. influenzae y M. catharrhalis – también podéis olvidaros de estos nombres). Lo que si tenéis que saber es que un alto porcentaje de estas infecciones, aún siendo bacterianas, van a curar solas, así que si vuestro pediatra decide esperar uno o dos días a ver si el pequeño mejora confiad en él, está actuando perfectamente. No obstante sabemos que la posibilidad de curación espontánea disminuye y la de complicaciones aumenta cuanto más pequeño es el niño, por ello en menores de dos años los pediatras no solemos dudar y tratamos con antibiótico (como ya sabéis que la infección está “por dentro” seguro que no hace falta que os diga como os mandará el pediatra el antibiótico, efectivamente, oral, todo es más fácil si se piensa).

 

Espero os haya sido útil esta entrada, como en otros casos existen muchas más cosas sobre las que poder hablar pero el objetivo es hacer los temas amenos, didácticos y entretenidos. Por ello siempre estoy abierto para posibles dudas y preguntas. Un saludo a todos.

 

P.D.: no hace mucho se publicó en prensa el caso de un niño fallecido en Italia al no tratarse correctamente una Otitis, en este caso una Otitis Media. No consultaron a un pediatra, no trataron correctamente la bacteria causante con el antibiótico correcto y por ello la infección se extendió con un fatal desenlace. Seguramente si los padres hubiesen tenido la información adecuada hubiesen podido entender mejor la enfermedad que estaba cursando su hijo y hubiesen actuado de una manera diferente. Por ello los pediatras y los médicos en general tenemos la responsabilidad de no quedarnos en explicar el tratamiento, sino intentar explicar el porqué del mismo, para hacer de los papas unos cuidadores excelentes.

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4 comentarios en “Dolores de oído

  1. Hola Juan!
    Hablando de verano, playa y piscinas, creo que es interesante ver tu punto de vista como papi y pediatra sobre el ahogamiento….y ahogamiento secundario…creo que es importante que tanto papis como los que tratamos con niños podamos tener unas pautas de como actuar, conozco un caso que tuvieron un susto! Por suerte todo acabo bien! Un beso crack!

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